Ruidos extraños en una conferencia
Roberto Mongeri, el director de la empresa Beredectti, dio una conferencia de prensa durante la cual, se le escapó una flatulencia.
El pasado 10 de abril, el señor Mongeri, estaba dando una conferencia muy importante, para su empresa de automóviles. En el público se encontraban distintos empresarios,que consideraban invertir en el proyecto que estaba presentando la empresa Beredectti.
Cuando se estaba dando por terminada la conferencia, el representante de la empresa Polinqui le hizo una pregunta crucial al señor Mongeri. Se puso tan nervioso que no pudo contener sus impulsos naturales. Todos escucharon un ruido espantoso.
“Ninguno de nosotros podíamos creer lo que habíamos escuchado y lo que olíamos en aquel momento”, nos relata el representante de la empresa más importante que se encontraba en ese momento. Ninguno de los presentes había pasado nunca un momento tan incómodo como ese.
Momentos después, el señor Mongeri no podía creer lo que le había ocurrido, no podía soportar la vergüenza. Entonces para aparentar que nada había sucedido, prosiguió con la respuesta. Pero minutos más tarde volvió a repetir el acto. La gente de la sala se volvió a sorprender.
“Una señorita que se encontraba al lado mío tuvo que contener las ganas de vomitar”, comentó el representante de la empresa Dilouis.
El dueño de la empresa Mongeri,colorado de pies a cabeza, tuvo que pedir disculpas y apenas pudo explicar que todo había sido producto de una indigestión por haber comido la famosa tarta de verdura de su suegra.
Momentos antes de la primer flatulencia.
Todos los presentes volvieron a escuchar la pregunta crucial. Ya nadie se sorprendería si el dueño de la empresa Beredeccti volviera a repetir ese desagradable acto.
Y cuando el señor Mongeri estaba dando por terminada su respuesta todo el mundo notó que se ponía pálido de repente. Nadie imaginó que él bajaría las escaleras corriendo, pidiéndo disculpas por tener que ir inmediatamente al baño. En el momento en que estaba llegando a la puerta, tropezó y quedó con la cabeza metida dentro de una pared que estaba hecha de durlock.
Cuando llegaron los de la ambulancia no podían creer cómo había llegado a quedar atrapado así. Hicieron todo lo posible para sacarlo ellos mismos, pero no pudieron. Entonces, tuvieron que llamar a los bomberos.
Cuando lograron sacarlo de ahí lo llevaron rápidamente al hospital. El dueño de la empresa Beredeccti contaba con una fractura expuesta en la pierna y un leve rasguño en la frente.
Cuando despertó la esposa no paraba de pedirle disculpas por obligarlo a comer las tarta de verdura que había hecho su madre.
Bien, Indiana. No olvides justificar el texto.
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